martes, 2 de noviembre de 2010

Música

Escribo, casi sin ganas, como quién agarra un tenedor y desgarra minutos al reloj diciéndose a si mismo que está matando el tiempo.
Realmente, hace mucho que no paso por aquí, y me da rabia. Un sitio tan "mío" como es éste blog, donde mi cabeza puede divagar y que esté tan solitario por mi culpa.

Ciertamente, ha sido un familiar -mi primo Sergio, que capaz que lea esto, GRACIAS- quién me "ayudó" a redescubrirlo, y hoy, tras dar mi paso, leer mi última entrada y hacer caso al comentario que había en ella -también, GRACIAS Sikow-, donde aconsejaba leer dicho post con una canción.
Inculto de mí en la música clásica, releí mi escrito con la mentada banda sonora. Conforme iba pronunciando las palabras en mi mente, sentía como todo mi organismo se estimulaba al unísono de la melodía. Una simbiosis que muy pocas veces había visto entre literatura y música.

Eso me ha hecho recordar otra gran frase de otro buen amigo -Agus, lo mismo, GRACIAS si estás leyendo esto- que, el día que le conocí, lo primero que articuló para entablar conversación conmigo fue "Sé que hay muchas cosas que pueden gustar o no, pero hay algo universal que gusta a todos, la música: ¿Qué escuchas?".

La música, además de ser algo universal, es magia. Es el sentimiento que mucha gente lleva en su interior. Y el modo de sacarlo a flote es usando el virtuosismo de la persona en las cuatro o seis cuerdas. En la bateria. En un violín. En una flauta o en un piano. A diferencia de otras cosas "universales" como el cine, la literatura, el cómic o la fotografía, aquí llega a todos por igual. En el cine, has de saber ver cómo lo ha hecho el director o el guionista, y siempre partiendo del mejor cine impresionista -de autor, vamos- dado que el cine que vende es el muerto, el que carece de sentimiento. Aunque siempre hay gradísimas excepciones -Scott Pilgrim vs. The World, maravilla adaptación del cómic homónimo, donde se respira amor por la buena música (¿casualidad?), los juego y demás-. La literatura y el resto de cosas mencionadas, casi que lo mismo.

Sin duda, y para finalizar, la música es algo que mueve masas. Por comercial que sea. Por indie, underground o prefabricada. La música siempre será el principal motor de nuestros sentimientos. La banda sonora de nuestras vidas. Porque cada momento, cada recuerdo, cada vivencia, seguro, puede ir acompañado de una canción.


Como bien dijo Nietzsche: "Sin la música, la vida sería un gran error"

Para aquellos que quieran acompañar esta entrada, o la anterior, recomiendo, como decía Sikow, "Canon en Re mayor" de Pachelbel




Pd. Respecto a la música... Y tú, ¿qué escuchas?

miércoles, 28 de julio de 2010

Sonrisas y lágrimas

Siempre he admirado una sonrisa, del mismo modo que me cautivan unos labios bonitos.
Otra cosa por la que siempre he sentido cierta "atracción" han sido las lágrimas..
Quizás, estas últimas, se lleven mayor atención por mi parte.. Las lágrimas pueden llegar a expresar sentimientos tan adversos como son la tristeza y la felicidad.
Extremos tan opuesto acercándose con el leve fluir de dos gotas de agua salada... Lágrimas derramadas por una familia que se reencuentra tras diez años.. Lágrimas que son derrochadas por una joven infeliz tras descubrir los paradigmas del amor... Lágrimas expulsadas, a chorro, por una panda de chavales viendo el último capítulo de Big Bang Theory...
Hay tantos tipos de lágrimas que podría dar para un post entero y, aun así, no habría dicho nada...

La mayor diferencia entre lágrimas y sonrisas es cómo pueden captar la atención de las personas. Una sonrisa no dice nada, no te "incita" a mirar más, a cuestionar el por qué de ella.. Pero una persona llorando hace que no puedas quitar la mirada, llegando incluso a provocar llanto en uno mismo.

Así mismo, una sonrisa, también, puede llegar a significar varias cosas... Desde el joven al que le han dicho un te quiero por primera vez y sonríe al otro infeliz que sonríe para disimular su tristeza..

Porque, o, sí, señores.. Es aquí donde radica la mayor diferencia y, en su defecto, mayor "atractivo"... Mientras una sonrisa puede hacer más livianas algunas situaciones o disimularlas, las lágrimas no. Alguien puede poner cara otro para no hacer notar su malestar.. Pero si ese malestar es tan grande, romperá a llorar.

Ambas cosas curiosas e importantes en esta vida...


Para finalizar, citaré al gran Chojin :)

Sonríe cuando puedas y llora cuando lo necesites

martes, 15 de junio de 2010

El virus se expande

Respuestas, respuestas, respuestas...

El ser humano, así mismo, es autodestructivo por naturaleza, ¿qué más da que duela?
Preferimos conocer cualquier cosa, a riesgo de que la respuesta sea una sombra que se nos cuele por el cuerpo y nos desgarre el corazón con sus zarpas. Preferimos darle respuesta a algo por mucho que eso pueda llegar a afectarnos.

Conocimiento =/ Felicidad

Siempre, desde la antigüedad se ha asociado el conocimiento al bienestar del pueblo. Ya se sabe, el conocimiento les hará libres y demás milongas.
Hoy, en cambio, se dice que el conocimiento es poder. Quien tiene esa información puede controlar gran parte de cosas, pero... ¿Realmente es beneficioso el saber? Es decir, si realmente dicho ansia por conocimiento fuera tan próspera como se nos hace creer se nos instaría a tener una mejor y mayor cultura, pero, señores y señoras, alguien me puede explicar que tipo de cultura se pretende inculcar a la gente. ¿En serio piensan que lo que nos puedan aportar programas como "Sálvame", "La Noria" y demás MIERDAS tienen interés en nuestro día a día? ¿De qué nos sirve saber con quién se ha acostado éste o aquél?
La verdad, es jodidamente triste el vivir en una sociedad que se premia más a la gente por salir en la tele contando sus mierdas que el escuchar los dilemas de la gente que nos rodea.
¿Qué pasaría si, por un instante, nos parasemos a escuchar todas esas vidas anónimas? ¿Qué pasaría si, esa persona que tomabas por alguien anodino, carente de algo tan "real" como lo tuyo te demostrara lo contrario?
Sinceramente, creo que no estamos preparados, la diferencia entre todos los payasos que salen en las televisiones, robando dinero, enriqueciéndose a base subnormalidades y haciendo de su vida un circo no nos sorprende porque lo vemos normal, sabemos que hará. En esos aspectos ya nada nos puede alterar, porque es tan falso y como la cantidad de injertos que se ponen.
Pero, en cambio, esa gente de a pie, esa gente con sus historias, mejores o peores, sería mejor no conocerlas, porque, si un problema tiene esta maldita sed de conocimiento es, que una vez llega a conocer cosas, duele. Y entonces, solo puede callar, por mucho que su interior siga queriendo saber y saber. Como un maldito virus, que se expande por un cuerpo vivo, la mejor solución es pararlo cuanto, pues puede llegar a ser irreversible.

jueves, 3 de junio de 2010

Lo prometido es deuda

Ale, para qué se haga un poco más amena la espera entre entrada y entrada, os dejo para descargar lo que llevo del escrito, así, dais un poco de opinión y color a esto, que ya huele a muerto.

Como ya dije.. Pocas ganas de pensar, muchas de escribir y alguna que otra de cagar.

Sin mas dilación ni dilatación, el extracto.




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Libro 3: Fantasia. Por Unavozenoff by Óscar Oliva Rodríguez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.